De acuerdo con un reporte de la BBC, Pakistán ha desempeñado un papel fundamental como intermediario entre Irán y Estados Unidos para frenar la amenaza de una guerra total. El país asiático ha aprovechado su frontera común y su relación histórica “fraternal” con Irán, así como la cercanía de sus mandos militares con la Casa Blanca, para facilitar el intercambio de mensajes en los momentos más tensos del conflicto.
La BBC revela, a través de una fuente anónima, que las negociaciones se llevaron a cabo en un círculo muy pequeño bajo un ánimo “sombrío y serio”. A pesar de la hostilidad, la delegación pakistaní mantuvo la esperanza de un cese al fuego, trabajando contra reloj mientras el presidente Trump lanzaba advertencias sobre la destrucción de “una civilización entera”.
Un factor decisivo fue la intervención directa del primer ministro Shehbaz Sharif, quien solicitó formalmente a Donald Trump extender el plazo del ultimátum a dos semanas. Según la fuente citada por la BBC, esta petición incluyó la condición de que Irán reabriera el Estrecho de Ormuz durante dicho periodo, lo que finalmente permitió el anuncio del cese de hostilidades.
Pese al éxito inicial, la situación sigue siendo de una “continua fragilidad”. La BBC informa que Pakistán ha invitado a ambas partes a reunirse en Islamabad el viernes 10 de abril para buscar un acuerdo definitivo, aunque persiste una profunda desconfianza mutua y posturas políticas fuertemente enquistadas que complican el panorama a largo plazo.