Parece que el sol se tomó muy en serio su papel esta semana. Los pronósticos meteorológicos apuntan a que tendremos un tiempo mayormente estable, pero prepárate, porque el ambiente pasará de caluroso a muy caluroso, e incluso llegará a ser caluroso en extremo. Con un cielo que flotará entre despejado y medio nublado, el viento soplará del sureste y este-sureste, alcanzando rachas de hasta 48 km/h en la zona costera. Una brisa que, sin duda, se agradecerá a lo largo del día.
Desde el amanecer sentiremos el rigor del clima, con temperaturas mínimas de 24 °C a 26 °C tanto en la costa como en la ciudad de Mérida, mientras que en la mayor parte del interior del estado el termómetro marcará entre 23 °C y 25°C. Sin embargo, lo verdaderamente intenso vendrá por la tarde. En las primeras horas vespertinas, la costa registrará máximas de 34 °C a 36 °C, y Mérida junto con la mayor parte del estado subirá hasta los 38 °C y 40 °C. Además, las zonas oeste, noroeste, suroeste y sur alcanzarán de 40 °C a 42°C, dejando la zona este y noreste con registros de entre 36 °C y 48°C.
El verdadero reto no solo serán los termómetros, sino cómo lo sentiremos en el cuerpo. Se estima que la sensación térmica rozará niveles sofocantes de entre 45 °C y 47 °C. A esto se le suma una humedad máxima del 85% al 90% al amanecer, bajando a una humedad mínima de entre 30% y 40% por la tarde. Como el sol estará brillando con todo su esplendor, la radiación solar se ubicará entre los 800 y 1.000 watts/m2, con un índice de radiación UV que oscilará entre las 8 y 10 unidades, niveles considerados muy elevados.
Ante este panorama de calor extremo, la salud es lo primero. Los expertos recomiendan evitar la exposición prolongada a los rayos del sol durante las horas pico y beber agua con frecuencia, incluso si no se siente sed de manera inmediata. También se aconseja dejar a un lado las actividades físicas intensas bajo el sol y optar por una dieta fresca basada en alimentos ligeros, frutas y verduras que ayuden a mantener el cuerpo hidratado desde adentro.
Para salir a la calle sin sufrir las consecuencias, el guardarropa será tu mejor aliado. Se sugiere usar ropa ligera, suelta y de colores claros que reflejen la luz del sol, además de proteger la cabeza con un sombrero o gorra y usar lentes con filtro de protección solar. Finalmente, no olvides aplicar bloqueador solar con un FPS de al menos nivel 30 para cuidar tu piel y disfrutar del día de manera segura.