La zona arqueológica de Teotihuacán se convirtió en el escenario de una tragedia sin precedentes cuando Julio César Jasso Ramírez abrió fuego contra los visitantes, dejando un saldo de 13 personas heridas. Este acto ha roto la paz de uno de los sitios más emblemáticos de México, obligando a una revisión profunda de los esquemas de seguridad en monumentos históricos.
De acuerdo con información de El Financiero, las investigaciones de la Fiscalía del Estado de México apuntan a que este ataque no fue espontáneo. Se trató de un acto planeado por un individuo que buscaba imitar masacres ocurridas en Estados Unidos, bajo la tendencia psicológica conocida como copycat.
El fiscal José Luis Cervantes explicó que el agresor presenta un perfil psicopático, obsesionado con crímenes mediáticos. En su mochila se hallaron referencias directas a la masacre de Columbine de 1999, lo que confirma que su intención era emular tragedias extranjeras en suelo mexicano.
Ante la gravedad de los hechos, el Secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, anunció medidas inmediatas. El funcionario federal señaló que se realizará un despliegue especial de la Guardia Nacional en las principales zonas arqueológicas del país para evitar que este tipo de perfiles vulneren la seguridad de los recintos.
García Harfuch enfatizó que, aunque se trata de un evento atípico, la seguridad en los perímetros del INAH será reforzada con tecnología de monitoreo y patrullajes constantes. El objetivo es que los turistas, tanto nacionales como extranjeros, recuperen la confianza al visitar estos santuarios culturales.
Por su parte, la presidenta Claudia Sheinbaum respaldó estas acciones, calificando el evento como un episodio aislado. La mandataria insistió en que México sigue siendo un destino seguro, destacando la llegada de millones de visitantes en lo que va del año.
Finalmente, el agresor permanece bajo custodia mientras se analiza su salud mental. La fiscalía insiste en que Jasso Ramírez operaba desconectado del mundo real, viviendo en una narrativa propia que terminó en la tragedia que hoy enluta al sector turístico.