Este mes de mayo de 2026 llega con un obsequio especial para todos los que disfrutan de mirar al cielo: no tendremos una, sino dos lunas llenas. La primera de ellas, conocida tradicionalmente como la Luna de las Flores, iluminará nuestras noches desde este primer fin de semana, marcando el inicio de un mes cargado de simbolismo y belleza astronómica.
De acuerdo con la información de CNN, aunque el punto máximo de plenitud de esta primera luna será a la 1:23 p.m. (hora de Miami) del viernes 1° de mayo, el satélite se verá completamente circular a la vista humana durante las noches del jueves, viernes y sábado. Es el momento ideal para sacar la cámara o simplemente disfrutar del brillo plateado.
Esta Luna de las Flores es considerada una “microluna”, ya que se encontrará en su apogeo, es decir, el punto más alejado de la Tierra en su órbita. Estará a unos 401,017 kilómetros de distancia, lo que la hace lucir ligeramente más pequeña que una luna promedio, aunque para el ojo inexperto seguirá siendo un espectáculo imponente y brillante en el horizonte.
Para verla en todo su esplendor este viernes, busca un lugar despejado hacia el este al atardecer. La luna se elevará baja en el cielo y alcanzará su punto más alto alrededor de la medianoche. Los expertos recomiendan alejarse de las luces intensas de la ciudad, los edificios altos y los árboles frondosos para que nada interrumpa tu conexión con el cosmos.
Pero la magia no termina ahí, pues el 31 de mayo cerraremos el mes con la famosa “Luna Azul”. Este término no significa que el satélite cambie de color, sino que es la segunda luna llena que ocurre en un mismo mes de calendario. Este evento es poco común y sucede apenas unas siete veces cada 19 años, por lo que es una oportunidad que no debemos dejar pasar.
Finalmente, este mes lunar nos permite mantener viva la “alegría lunar” tras la reciente misión Artemis II. Tal como mencionan los científicos, observar cráteres como Aristarchus en la cara visible de la Luna nos conecta con la experiencia de los astronautas que orbitaron nuestro satélite hace apenas unas semanas. Es un recordatorio de que, aunque estemos lejos, todos compartimos el mismo cielo.