Preparen el tereré, el agua bien fría y la ropa más ligera que tengan en el clóset. Este fin de semana el estado se convertirá en un auténtico horno. El pronóstico para mañana viernes y el sábado nos regalará cielos de despejados a medio nublados, con un ambiente que irá de caluroso a extremadamente caluroso. Así que, si tenían planes al aire libre, piénsenlo dos veces antes de salir en las horas pico.
Las temperaturas nos van a hacer sudar desde temprano. Al amanecer, Mérida y la costa registrarán mínimas de 25 °C a 27 °C, mientras que en el interior del estado el termómetro marcará entre 24 °C y 26 °C. Pero lo fuerte viene por la tarde: en la capital y la mayor parte de la entidad, las máximas rozarán los 37 °C a 39 °C. La costa estará un poco más “fresca” con 34 °C a 36 °C, el este y noreste andarán entre 36 °C y 38 °C, y ¡ojo! en el suroeste y el cono sur el termómetro trepará hasta los 40 °C.
El verdadero reto será la sensación térmica, que alcanzará niveles sofocantes de entre 46 °C y 48 °C debido a la combinación con una humedad que llegará al 90% en las mañanas. Además, el viento soplará del este y sureste en el interior, y del este en la costa con rachas de hasta 38 km/h. La radiación solar será intensa (800 a 1000 watts/m²) y los niveles de radiación UV andarán por el cielo, registrando de 8 a 10 unidades. ¿La única buena noticia? El domingo por la tarde podríamos tener un ligero alivio con potencial de lluvias en algunas zonas de Mérida.
Ante este panorama, la salud es lo primero. Las autoridades recomiendan evitar la exposición prolongada al sol y suspender actividades físicas intensas bajo los rayos solares. Es momento de usar ropa suelta, ligera y de colores claros, protegerse la cabeza con gorra o sombrero, y usar lentes de sol con filtro. No olviden aplicar bloqueador solar con FPS mínimo de nivel 30, comer alimentos frescos como frutas y verduras, y beber agua constantemente, incluso si no tienen sed. ¡A cuidarse del golpe de calor!