La Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) ejecutó un importante golpe a las finanzas del crimen organizado. A través de un operativo coordinado, la dependencia congeló las cuentas bancarias de 12 personas físicas y dos empresas que operaban en el país, todas ellas vinculadas de manera directa con las operaciones de narcotráfico.
De acuerdo con reportes publicados por El Economista, esta contundente acción administrativa se derivó de una designación previa emitida por la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro de los Estados Unidos. Las autoridades estadounidenses identificaron a estos objetivos como piezas clave en la estructura del Cártel de Sinaloa, una de las organizaciones criminales más violentas.
La intervención es el resultado de una detallada investigación internacional que fue liderada por el Grupo de Trabajo de Seguridad Nacional (HSTF) de Estados Unidos. En este esfuerzo conjunto también participó de forma activa la Administración de Control de Drogas (DEA), logrando identificar y desmantelar dos redes criminales de alta peligrosidad dedicadas al tráfico de fentanilo.
En el territorio mexicano, la UIF se encargó de realizar un minucioso análisis fiscal, financiero y corporativo sobre cada uno de los sujetos señalados por el gobierno vecino. El propósito principal de estas revisiones locales fue ubicar redes adicionales de prestanombres y empresas fachada involucradas en operaciones con recursos de procedencia ilícita.
Dentro de la lista de sancionados resalta Armando de Jesús Ojeda Avilés, identificado como el principal lavador de dinero de la facción de “Los Chapitos”, tras sustituir al asesinado Mario Alberto Jiménez Castro. Asimismo, figura Jesús González Peñuelas, un líder de célula criminal que actualmente se encuentra prófugo de la justicia y opera en el estado de Sinaloa.
Finalmente, la OFAC emitió un comunicado oficial donde agradeció la estrecha coordinación mantenida con el gobierno mexicano para asfixiar los mecanismos financieros de estos grupos. Ambos países reafirmaron su compromiso de seguir combatiendo la proliferación de drogas ilícitas como el fentanilo, la metanfetamina y la heroína que cruzan la frontera norte.